
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha anunciado su dimisión tras la tragedia ferroviaria: “Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo tras dos accidentes en menos de un año”. Puente ha defendido este martes en una comparecencia en el Congreso que la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla “no es una infraestructura ni abandonada ni olvidada” y ha recordado que su Gobierno puso en marcha un plan de renovación de 780 millones de euros. Puente ha relatado además que el centro de control de Adif en Atocha autorizó al AVE implicado en el accidente de Urda (Toledo) a reanudar la circulación en marcha normal, pese a la caída del sistema de seguridad LZB y a que había un tren de Iryo detenido más adelante. En el bronco debate, varios partidos han pedido su dimisión. La portavoz del PP, Ester Muñoz, ha replicado al ministro que su responsabilidad “no es explicar accidentes mortales” sino evitarlos, y la diputada de Vox Pepa Millán le ha preguntado si “puede conciliar el sueño con 116 muertes a sus espaldas”. Sumar también ha pedido su dimisión, aunque ha aclarado que no le atribuye la culpa del accidente. El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha evitado pedirla y ha sostenido que un error humano “refleja un sistema de seguridad fallido”. El accidente ha dejado 69 muertos y alrededor de 200 heridos, 40 de ellos aún hospitalizados. El comité de empresa de Adif ha acordado una huelga para el 17 de noviembre por la seguridad ferroviaria, aunque todavía no está formalmente convocada.


