
La red de huachicol que la Fiscalía de México atribuye al exgobernador de Baja California Ernesto Ruffo comenzó a tejerse antes de su ingreso a Ingemar —la principal compañía investigada— e implica a un puñado de empresarios y firmas que han orbitado desde hace años el negocio de contrabando de combustible desde Estados Unidos y el blanqueo de recursos. El político opositor, militante del PAN, de 74 años, es señalado por la Fiscalía General de la República (FGR) como uno de los principales orquestadores de una organización criminal que, según la acusación, ingresó a México de contrabando 18 millones de litros de gasolina y diésel en 2025. Sin embargo, la orden de aprehensión girada por el juez, a la que EL PAÍS ha tenido acceso, permite ver que la trama nació en 2021, al menos cuatro años antes de la llegada de Ruffo a Ingemar. Esta red criminal que además se conecta con otros grandes casos de huachicol y lavado de dinero más allá del exgobernador panista.
Gráficos:
Mónica Juárez Martín


