Son pocas las estrellas que consiguen mantener su estela más allá de su muerte y, de todas ellas, Marilyn Monroe es quizá la que mayor interés sigue despertando. Al menos, eso se refleja en el éxito de las subastas que atesoran todo tipo de objetos vinculados a su vida. De ella se ha vendido casi todo, y cuando parecía que ya no quedaba nada más por rascar, aparecieron un lote de sartenes, un colorete, un sujetador… todos adquiridos por cifras astronómicas en la subasta que Julien’s Auctions organizó en Los Ángeles con motivo del centenario del nacimiento de la malograda actriz el pasado junio.



