En Guadalajara continúan los posicionamientos de las autoridades locales que han aceptado los errores cometidos por las fuerzas de seguridad durante la represión violenta de la marcha del pasado 11 de octubre, que pedía que el agua que suministra el Estado estuviera limpia y fuera verdaderamente potable. La mañana de este jueves ha sido el turno del secretario de Seguridad de Jalisco, Juan Pablo Hernández, que en una rueda de prensa confirmó que ya están en investigación interna 17 policías que “no acataron la orden” de permanecer tranquilos y de “resistir”, ante lo que fuera a presentarse durante la manifestación. “La investigación podría llevar a los compañeros desde una amonestación hasta una separación del cargo, dependiendo de su grado de responsabilidad. Con profundo respeto les digo a las y los jaliscienses que ninguna falta de respeto cometida por los compañeros, incluidos los mandos, quedará sin respuesta”, dijo el titular de Seguridad.



