El medio La Jornada expuso la disparidad con casos como exdirectivos de la banca de desarrollo, en concreto Nacional Financiera (Nafin), pues las prerrogativas pueden promediar 2 millones de pesos anuales por un cargo que bien pudieron ocupar sólo tres años.
En 2019 once exdirectivos de Nafin recibieron 22 millones de pesos por haber trabajado alguna vez en esa institución. Entre los beneficiarios se encuentran el último regente del entonces Distrito Federal, Óscar Espinosa Villarreal, y José Ángel Gurría Treviño, exsecretario de Hacienda y exdirector general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
Además, en las empresas del Estado, como Pemex y CFE, las pensiones doradas pueden alcanzar 6 millones de pesos anuales por persona o medio millón al mes.
Destacan en esto último José Luis Lupercio Pérez, exsecretario de relaciones del Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (Suterm), con 513 mil 209 pesos mensuales, y Víctor Manuel Fernández de Lara, excoordinador de la región centro-oriente del mismo sindicato, con 502 mil 893 pesos.
También figuran Raúl López García (365 mil 521 pesos), José Domingo Vázquez Márquez (362 mil 908), José Benjamín Cárdenas Jáuregui (343 mil 354) y Jorge Amaury Ávalos Mortera (338 mil 165), además de otros exmandos y dirigentes sindicales con percepciones superiores a 300 mil pesos mensuales.
En Pemex, resaltan Roberto Ramírez Soberón, Miguel Tame Domínguez y Marcos Ramírez Silva, cada uno con 263 mil 65 pesos mensuales.
La brecha contrasta con los 70 mil trabajadores que se jubilan con el esquema de las Afore, cuyo ingreso equivale a alrededor de 70% de su último salario y, aun con la reforma de 2020, están lejos de las pensiones que se pagan en las empresas energéticas del Estado.


