Esto ocurre cuando el Partido del Trabajo (PT), aliado de Morena, permaneció firme en su rechazo a que la consulta de revocación de mandado se realizara junto a las elecciones.
El PT señaló que la reforma a la consulta preveía tiempos de propaganda para la Presidente, lo cual beneficiaría a su partido, Morena, dándole ventaja en las elecciones intermedias.
El Senado avaló desechar el planteamiento que abría la posibilidad a que la Mandataria apareciera en la boleta en las elecciones de 2027 y que promoviera el voto a su favor con 87 votos a favor de Morena, PVEM y PT y 41 en contra de la oposición.
El Plan B aprobado incluye un tope de 15 regidurías, que los presupuestos de los Congresos no excedan el 0.70% del gasto anual de los estados, la eliminación de los seguros de vida y bonos para consejeros del INE, magistrados y funcionarios en los Oples, así como una reducción progresiva de 15% al gasto del Senado.
Como prometió el dirigente nacional del PT, Alberto Anaya, su bancada acompañó la iniciativa en lo general, pero se apartó del artículo 35 a través de una reserva donde propuso su completa eliminación.


