El argentino explicó que la escena en el vestuario, donde apareció una camiseta mexicana en el suelo, fue algo normal después de un partido, ya que las playeras suelen quedar tiradas por el sudor y el cambio de uniforme.
Añadió que incluso la prenda pertenecía a Andrés Guardado, con quien intercambió camiseta, y subrayó que la situación se salió de proporción por la viralización en redes sociales.
Messi afirmó que quienes conocen el fútbol entienden que esas imágenes son habituales y que el episodio se convirtió en algo mucho más grande de lo que realmente ocurrió.
Finalmente, reiteró que no hubo intención de ofender y que todo se trató de una interpretación equivocada tras el triunfo de Argentina sobre México en ese torneo.


